Guías consolidadas

Anexos en línea

Anexo 1 en línea: cuadros de expertos [en inglés]

Anexo 2 en línea: declaraciones de intereses [en inglés]

Anexo 3 en línea: preguntas en formato PICO [en inglés]

Anexo 4 en línea: perfiles de la evidencia según el método GRADE y cuadros de la evidencia a la decisión [en inglés]

Anexo 5 en línea: directrices sobre la TB‑DS del 2010 y 2017 [en inglés]

Evaluación y clasificación de la evidencia

La elaboración de estas directrices precisó un examen y evaluación sólidos de la evidencia, aplicando el método GRADE, como lo estipula el Comité de Examen de Directrices de la OMS (7). Las revisiones sistemáticas se centraron principalmente en los ensayos aleatorizados con una comparación directa de la intervención y el elemento de referencia. Sin embargo, el GED resumió y evaluó también los datos sobre los resultados de los estudios de cohortes de observación, en especial cuando la evidencia disponible a partir de ensayos aleatorizados era limitada o inexistente.

Certeza de la evidencia y solidez de las recomendaciones

En las recomendaciones incluidas en estas directrices se caracteriza tanto su solidez como la certeza de la evidencia en la cual se fundamentan. La certeza de la evidencia se califica en cuatro grados (cuadro 1). Los criterios aplicados por los revisores al calificar la certeza de la evidencia se resumen en los cuadros GRADE (véase el anexo 4 en línea [en inglés]). Varios factores pueden aumentar o disminuir la certeza de la evidencia (véanse los cuadros 12.2b y 12.2c del Manual de la OMS para la elaboración de directrices (6).

Introducción

Durante varias décadas, la OMS ha formulado y publicado recomendaciones sobre el tratamiento de la tuberculosis (TB). Las recomendaciones más recientes sobre el tratamiento de la TB farmacosensible (TB-DS) se han definido en las actualizaciones del 2010 y el 2017 de las directrices sobre el tratamiento de la TB y la atención de pacientes (3, 4). Estas directrices se centraron en el esquema de tratamiento de seis meses compuesto por cuatro fármacos de primera línea, a saber, isoniacida, rifampicina, etambutol y pirazinamida, que se recomienda para el tratamiento de la TB-DS.