Población infantil y adolescente

Enfants et adolescents
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Población infantil y adolescente

7.2.2. TB congénita y neonatal

La TB congénita es una enfermedad por TB adquirida en el útero por diseminación hematógena a través del cordón umbilical o en el momento del parto por aspiración o ingestión de secreciones cervicovaginales o líquido amniótico contaminados. La TB congénita suele aparecer en las primeras tres semanas de vida y tiene una tasa de mortalidad alta. La TB neonatal es la TB adquirida después del nacimiento por exposición a una persona con TB contagiosa (en general la madre, pero a veces otro contacto directo). A menudo es difícil distinguir entre la TB congénita y neonatal.

7.2. TB durante el embarazo y atención de los recién nacidos de madres con enfermedad por TB

La TB es causa de 6% a 15% de toda la mortalidad materna y da lugar a resultados adversos del embarazo (187). En el estudio de un registro nacional se encontraron cocientes de tasas de incidencia de TB durante el embarazo y el puerperio de 1,4 y 1,9, respectivamente, con respecto a las mujeres no embarazadas (188). La TB durante el embarazo se asocia con resultados maternos adversos y complicaciones durante el parto como preeclampsia, eclampsia, sangrado vaginal, hospitalización y aborto espontáneo.

7.1.8. Síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria

También conocido como reacción paradójica, el síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria (SIRI) es un deterioro clínico transitorio que puede ocurrir en los primeros tres meses (con mayor frecuencia en el primer mes) después de comenzar el TAR. A medida que comienza la recuperación del sistema inmunitario tras el inicio del TAR, la cifra de linfocitos CD4 aumenta y se suprime la viremia. Esta reconstitución de la inmunidad mediada por células en respuesta a los antígenos micobacterianos puede desencadenar una reacción inflamatoria contra los antígenos de M.

7.1.7. Tratamiento antirretroviral

El TAR en la población infantil y adolescente con infección por el VIH tiene como objetivo mejorar la duración y la calidad de vida, disminuir la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el VIH al disminuir la incidencia de infecciones oportunistas (incluida la TB), reducir la viremia, restaurar y preservar la función inmunitaria y restaurar y preservar el crecimiento y el desarrollo normales. El TAR mejora los resultados del tratamiento de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH (6).

7.1.5. Tratamiento de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

La población infantil con infección por el VIH o que vive en entornos donde la prevalencia de infección por el VIH es alta debe tratarse por TB con un esquema de cuatro fármacos (isoniacida, rifampicina, pirazinamida y etambutol) durante dos meses, seguidos de una pauta de dos fármacos (isoniacida y rifampicina) durante cuatro meses o dos meses (para una forma de TB que no es grave) en las dosis habituales, administrados diariamente.

7.1.4. Diagnóstico de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

La estrategia para diagnosticar la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH es básicamente igual a la que se utiliza en el diagnóstico de la TB en la población infantil seronegativa (véase el capítulo 4). Sin embargo, el diagnóstico puede ser más difícil cuando hay infección por el VIH (6):

7.1.3. Prevención de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

Los esfuerzos mundiales para contener la epidemia concomitante de TB e infección por el VIH serán beneficiosos para la población infantil y adolescente. Entre estas medidas, se cuenta la ampliación de los programas de prevención de la transmisión maternoinfantil, lo cual reducirá el número de infecciones nuevas por el VIH en la población infantil de corta edad.

7.1.2. Tamizaje de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

En los menores de 10 años con infección por el VIH, dado su mayor riesgo de contraer la TB, debe realizarse el tamizaje de la TB en cada encuentro con un trabajador de salud para detectar: tos, fiebre, ganancia ponderal insuficiente o contacto directo con una persona con TB (consúltese el capítulo 2 sobre el tamizaje).