Manuales operativos

5.2.9. Apoyo nutricional

La desnutrición reduce la inmunidad celular, lo que aumenta el riesgo de enfermedades como la TB. El efecto catabólico de la enfermedad por TB provoca la pérdida de peso y la emaciación, lo que a su vez agrava la desnutrición, creando un círculo vicioso (104). La población infantil y adolescente con enfermedad por TB suele presentar retraso del crecimiento o pérdida de peso (véase el capítulo 3 sobre los enfoques diagnósticos). La desnutrición grave se asocia a un aumento de la mortalidad en la población infantil, adolescente y adulta con TB (105).

5.2.8.2. Indicaciones para el tratamiento adyuvante

Los corticoesteroides deben usarse como parte del tratamiento de la TB y pueden utilizarse para el tratamiento de la pericarditis por TB. Los corticoesteroides se emplean a veces para otras formas complicadas de TB (p. ej., complicaciones de la obstrucción de las vías respiratorias por las adenopatías por TB; niños y adolescentes gravemente enfermos por TB diseminada), pero no hay recomendaciones de la OMS sobre el uso de corticoesteroides para formas de TB extrapulmonar distintas de la meningitis por TB y la pericarditis por TB (102).

5.2.8.1. Indicaciones para la derivación y la hospitalización

Todos los niños y adolescentes con formas graves de TB (meningitis por TB, peritonitis, pericarditis por TB, TB renal, vertebral, diseminada u osteoarticular) o con TB‑RR/MDR presuntiva (en contacto con una persona con TB‑RR/MDR confirmada o presuntiva, o niños y adolescentes con diagnóstico de TB que no responden al tratamiento de primera línea de la TB) deben ser derivados a un especialista para su manejo posterior si la capacidad de manejo en el lugar adonde acuden es insuficiente.

5.2.7.3. Cuadro de la posología del esquema intensivo corto para la meningitis por TB

Las dosis recomendadas por franja de peso del esquema intensivo de seis meses (6HRZEto) para tratar la meningitis por TB confirmada bacteriológicamente o diagnosticada mediante criterios clínicos (sin sospecha o evidencia de TB‑RR/MDR) en la población infantil y adolescente con un peso inferior a 35 kg se muestran en el cuadro 5.6. Estas dosis se desarrollaron para limitar la manipulación de la formulación (división de los comprimidos), la reposición con medicamentos independientes, el número de franjas de peso y la cantidad de comprimidos o cápsulas que deben tomarse.

5.2.7.2. Cuadros de dosis y formulaciones para el tratamiento de la TB farmacosensible en la población infantil y adolescente

En el tratamiento de la población infantil con TB farmacosensible, se recomienda usar comprimidos de DFC aptos para la población pediátrica en lugar de formulaciones independientes (100). Los comprimidos de DFC tienen ventajas sobre los medicamentos con cada fármaco por separado, ya que reducen la cantidad de comprimidos o cápsulas que se deben tomar y la probabilidad de errores de prescripción. Al reducir la falta de adhesión selectiva, los comprimidos de DFC pueden aminorar el riesgo de aparición de farmacorresistencia.

5.2.7.1. Dosis recomendadas de los medicamentos de primera línea para la TB

En el cuadro 5.3 se muestran las dosis recomendadas de los medicamentos de primera línea para la TB en la población infantil. Estas dosis son aplicables a todos los niños, independientemente del tipo de TB (excepto en el caso de la meningitis por TB tratada con el esquema intensivo corto) y de la presencia o ausencia de infección por el VIH. También se aplican al esquema de 12 meses para la meningitis por TB. La OMS no ha evaluado la evidencia sobre composiciones o dosis alternativas en el esquema alargado para la meningitis por TB.

5.2.6.1. Tratamiento de la meningitis por TB y la TB osteoarticular

Tras la infección por M. tuberculosis, los niños de corta edad tienen un riesgo elevado de desarrollar las formas más graves de la enfermedad, la más devastadora de las cuales es la meningitis por TB. Esta afecta principalmente a los niños de corta edad (4). Hasta 15% de la TB infantil se presenta como meningitis por TB (92). Con una incidencia decreciente de la meningitis bacteriana atribuida a otras causas, la TB es la principal causa de meningitis bacteriana en muchos entornos (93).

5.2.6. Tratamiento de la TB extrapulmonar farmacosensible en la población infantil y adolescente

Los niños desde los 3 meses hasta los 16 años con TB extrapulmonar limitada a los ganglios linfáticos periféricos (es decir, sin afectación de otras localizaciones por la enfermedad) deben recibir tratamiento con el esquema acortado (2HRZ[E]/4HR). Los niños con formas de TB extrapulmonar farmacosensible distintas de la meningitis por TB y la TB osteoarticular deben recibir tratamiento con un esquema seis meses de 2HRZE/4HR. Los niños con TB osteoarticular deben ser tratados con el esquema de 2HRZE/10HR.