Manuales operativos

7.2.1. Tamizaje de la TB en las embarazadas con infección por el VIH

Las embarazadas con infección por el VIH son un grupo clave de la población, dada la depresión del sistema inmunitario de la madre y la importancia de proteger la salud del feto. El tamizaje de la TB en este grupo debe integrarse con la prevención de la transmisión maternoinfantil y la atención prenatal. En el cuadro 7.4 se presenta una visión general de la precisión diagnóstica de las diferentes herramientas de tamizaje (13).

7.1.7.2. Elección del esquema de tratamiento antirretroviral

El documento WHO consolidated guidelines on HIV prevention, testing, treatment, service delivery and monitoring del 2021 aporta recomendaciones basadas en la rápida evolución de la evidencia sobre seguridad y eficacia y la experiencia programática con el DTG y dosis bajas de EFV en embarazadas y personas con coinfección por TB/VIH (incluida la población infantil y adolescente) (78).

7.1.7.1. Momento de iniciar el tratamiento antirretroviral

Las recomendaciones de la OMS sobre el momento de iniciar el TAR en la población infantil y adolescente con TB se actualizaron en el 2021 (78). El TAR debe iniciarse lo antes posible, en las dos semanas posteriores al inicio del tratamiento de la TB, sea cual fuere la cifra de linfocitos CD4, en la población infantil y adolescente con infección por el VIH (excepto cuando hay signos y síntomas de meningitis).

7.1.6. Tratamiento preventivo con cotrimoxazol

El cotrimoxazol es un antimicrobiano de amplio espectro que previene una variedad de infecciones bacterianas y parasitarias secundarias en las personas con infección por el VIH que reúnen las condiciones para recibirlo. La profilaxis diaria con cotrimoxazol prolonga la supervivencia y disminuye la incidencia de enfermedades concomitantes en la población infantil con infección por el VIH. También reduce el riesgo de coinfecciones como la neumonía por Pneumocystis en lactantes expuestos al VIH.

7.1.1. Introducción

La población infantil y adolescente con infección por el VIH corre un riesgo mayor de exposición e infección por TB, de progresión hacia la enfermedad por TB y de morbilidad y mortalidad asociadas con la misma. Este riesgo está influenciado por el grado de inmunodepresión. La infección por el VIH en la infancia es bastante frecuente en los entornos donde la prevalencia prenatal del VIH es alta y no se han aplicado de manera amplia las intervenciones encaminadas a la prevención de la transmisión maternoinfantil.