6.2.3 Pruebas moleculares de diagnóstico rápido recomendadas por la OMS
En la actualidad, las PDRm no se recomiendan en el tamizaje de la enfermedad por TB en los menores de 15 años.
TB KaSPar
En la actualidad, las PDRm no se recomiendan en el tamizaje de la enfermedad por TB en los menores de 15 años.
La sensibilidad para el diagnóstico de TB de “cualquier imagen anormal” señalada en los informes de radiografías de tórax de pacientes pediátricos es de 84% y la especificidad de 91%. Por lo tanto, es más específico que el tamizaje por síntomas exclusivo.
En todo menor de 15 años que haya tenido contacto estrecho con alguien con TB activa debe realizarse el tamizaje de la TB por detección de síntomas, radiografía de tórax o ambos, como parte del rastreo activo de contactos (véase el algoritmo A.5.1 en el anexo 5).
La población infantil que es contacto de alguien con TB corre un riesgo alto de presentar TB activa y el riesgo varía de manera importante en función de la edad. Los recién nacidos tienen un riesgo particularmente alto de infección por TB si la madre tenía TB activa no tratada en el momento del nacimiento. Aparte del riesgo de exposición debido a la proximidad a adultos en un hogar con TB, los menores de 5 años con infección por TB tienen un 19% de probabilidad de progresión hacia la enfermedad activa en los dos años siguientes (39).
Se estima que en el 2019 hubo cerca de 1,2 millones de casos de enfermedad por TB en menores de 15 años y 230 000 muertes conexas (2). En cerca de 56% de los 1,2 millones de pacientes, la TB no se diagnosticó o no se notificó y la proporción más alta se observó en los menores de 5 años (65%). Los síntomas de TB son poco reconocidos en la población infantil porque son menos específicos y se superponen con los síntomas de enfermedades infantiles comunes, lo que a menudo conduce a un diagnóstico tardío.
Los algoritmos de tamizaje en la población infantil se muestran en las figuras A.5.1-A.5.6 del anexo 5.
Se proponen once opciones de algoritmos para el tamizaje de la TB en personas con infección por el VIH, que incluyen las herramientas de tamizaje nuevas y existentes que se presentan en esta sección (véase el anexo 3). (Véase en la sección 3.3 la presentación y análisis de los algoritmos de tamizaje en general, incluidas las definiciones e implicaciones de los algoritmos únicos, en paralelo, secuenciales positivos y secuenciales negativos).
Todas las pruebas de tamizaje descritas arriba, cuando son positivas o anormales, reconocen a los adultos y adolescentes con infección por el VIH que tienen una mayor probabilidad de TB activa y que deben derivarse para una evaluación diagnóstica. El diagnóstico de TB en las personas con infección por el VIH debe incluir el uso de una PDRm como prueba diagnóstica (12), la LAM‑ICL cuando esté indicada (12) y otros procedimientos clínicos, radiográficos o de laboratorio según sea necesario.
Los algoritmos de tamizaje de adultos y adolescentes a partir de los 10 años con infección por el VIH se presentan en las figuras A.3.1-A.3.11 del anexo 3.
Se ha desarrollado una herramienta de calibración de la DAC de la TB para el análisis de los datos recopilados en el protocolo de calibración descrito arriba.