Manuales operativos

7.4.2. Vinculación y contribución positiva a la sociedad

El aislamiento y la hospitalización prolongados tienen consecuencias psicosociales y emocionales importantes en la población adolescente, para la cual las relaciones entre pares y familiares son fundamentales desde el punto de vista del desarrollo. La estigmatización generada por la TB mengua el bienestar y la capacidad de los adolescentes a vincularse con los servicios de TB. Las relaciones familiares y entre pares pueden, a su vez, encontrarse interrumpidas o tensas por el aislamiento, la separación o los efectos de la estigmatización.

7.4.1. Salud física y mental

La población adolescente corre el riesgo de contraer la infección por TB, de progresión hacia la enfermedad por TB y pérdida durante el seguimiento de la atención de la TB. Hay adolescentes con TB‑MDR o con coinfección por TB/VIH que afrontan un riesgo particular de resultados desfavorables del tratamiento, incluida la muerte. Los efectos adversos del tratamiento de la TB, sobre todo del tratamiento de segunda línea, tienen una repercusión negativa sobre la adhesión, la estigmatización, la salud mental y la calidad de vida.

7.2.2.1. Atención de la TB congénita y neonatal

El tratamiento de la TB congénita y la TB neonatal es el mismo. La decisión de ajustar las dosis debe estar a cargo de un médico con experiencia en la atención médica de la TB pediátrica. Se debe llevar a cabo una evaluación completa de la madre y el neonato. Se debe realizar una radiografía de tórax y obtener las muestras apropiadas para Xpert® MTB/RIF o Ultra a fin de confirmar el diagnóstico de TB en el neonato (véase el capítulo 4).

7.2.2. TB congénita y neonatal

La TB congénita es una enfermedad por TB adquirida en el útero por diseminación hematógena a través del cordón umbilical o en el momento del parto por aspiración o ingestión de secreciones cervicovaginales o líquido amniótico contaminados. La TB congénita suele aparecer en las primeras tres semanas de vida y tiene una tasa de mortalidad alta. La TB neonatal es la TB adquirida después del nacimiento por exposición a una persona con TB contagiosa (en general la madre, pero a veces otro contacto directo). A menudo es difícil distinguir entre la TB congénita y neonatal.

7.2. TB durante el embarazo y atención de los recién nacidos de madres con enfermedad por TB

La TB es causa de 6% a 15% de toda la mortalidad materna y da lugar a resultados adversos del embarazo (187). En el estudio de un registro nacional se encontraron cocientes de tasas de incidencia de TB durante el embarazo y el puerperio de 1,4 y 1,9, respectivamente, con respecto a las mujeres no embarazadas (188). La TB durante el embarazo se asocia con resultados maternos adversos y complicaciones durante el parto como preeclampsia, eclampsia, sangrado vaginal, hospitalización y aborto espontáneo.

7.1.8. Síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria

También conocido como reacción paradójica, el síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria (SIRI) es un deterioro clínico transitorio que puede ocurrir en los primeros tres meses (con mayor frecuencia en el primer mes) después de comenzar el TAR. A medida que comienza la recuperación del sistema inmunitario tras el inicio del TAR, la cifra de linfocitos CD4 aumenta y se suprime la viremia. Esta reconstitución de la inmunidad mediada por células en respuesta a los antígenos micobacterianos puede desencadenar una reacción inflamatoria contra los antígenos de M.

7.1.7. Tratamiento antirretroviral

El TAR en la población infantil y adolescente con infección por el VIH tiene como objetivo mejorar la duración y la calidad de vida, disminuir la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el VIH al disminuir la incidencia de infecciones oportunistas (incluida la TB), reducir la viremia, restaurar y preservar la función inmunitaria y restaurar y preservar el crecimiento y el desarrollo normales. El TAR mejora los resultados del tratamiento de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH (6).

7.1.5. Tratamiento de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

La población infantil con infección por el VIH o que vive en entornos donde la prevalencia de infección por el VIH es alta debe tratarse por TB con un esquema de cuatro fármacos (isoniacida, rifampicina, pirazinamida y etambutol) durante dos meses, seguidos de una pauta de dos fármacos (isoniacida y rifampicina) durante cuatro meses o dos meses (para una forma de TB que no es grave) en las dosis habituales, administrados diariamente.

7.1.4. Diagnóstico de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

La estrategia para diagnosticar la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH es básicamente igual a la que se utiliza en el diagnóstico de la TB en la población infantil seronegativa (véase el capítulo 4). Sin embargo, el diagnóstico puede ser más difícil cuando hay infección por el VIH (6):

7.1.3. Prevención de la TB en la población infantil y adolescente con infección por el VIH

Los esfuerzos mundiales para contener la epidemia concomitante de TB e infección por el VIH serán beneficiosos para la población infantil y adolescente. Entre estas medidas, se cuenta la ampliación de los programas de prevención de la transmisión maternoinfantil, lo cual reducirá el número de infecciones nuevas por el VIH en la población infantil de corta edad.