Población infantil y adolescente

Enfants et adolescents
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Población infantil y adolescente

6.4.3. Consideraciones relativas a la puesta en práctica

En general, la integración de la atención y el tratamiento de la TB en los modelos de prestación diferenciada de servicios requiere adaptaciones en múltiples niveles del sistema de salud, incluido el nivel nacional, los establecimientos y en la comunidad (177). Esto incluye fortalecer el liderazgo y la coordinación, adaptar las directrices, fomentar la capacidad, adaptar la gestión logística, armonizar las herramientas existentes de registro y notificación y la participación de la comunidad.

6.4.1. Antecedentes

El concepto del modelo diferenciado de prestación de servicios (antes denominado “atención diferenciada”) se aplica cada vez más en la prestación de servicios integrales relacionados con el VIH (78). En el contexto de la infección por el VIH, el modelo es un enfoque centrado en las personas que simplifica y adapta los servicios relacionados con el VIH, con el fin de atender mejor las necesidades de las personas afectadas y optimizar los recursos disponibles en los sistemas de salud.

6.2.1.9. Impacto socioeconómico de la TB en la población infantil, adolescente y sus familias

La TB suele afectar a las personas de nivel socioeconómico inferior y agrava la pobreza y la privación social por sus costos catastróficos y la disminución de los ingresos familiares²⁵. La mayoría de los niños con TB contrae la enfermedad después del contacto con un miembro adulto de la familia que tenga TB pulmonar contagiosa. Una cifra alta de notificaciones de TB en la población infantil indica una epidemia en curso en la población adulta (170).

6.2.1.8. Oportunidades para la integración de los servicios de TB en otros servicios

Existen oportunidades para la integración de los servicios de TB a nivel de los establecimientos de salud en los departamentos ambulatorios; los consultorios de nutrición, VIH, salud maternoinfantil (p. ej., prevención de la transmisión maternoinfantil, atención prenatal, consultorios de vacunación), consultorios de pediatría general, consultorios de TB y neumología para adultos; y en los servicios de hospitalización.

6.2.1.7. Recursos necesarios

Es probable que los costos del sistema de salud aumenten durante las fases iniciales de la descentralización de los servicios, pero se prevé una disminución con el transcurso del tiempo. Los costos iniciales de inversión pueden incluir costos relacionados con la mejora de la infraestructura y el fortalecimiento de la capacidad de los prestadores de atención de salud y la vinculación de la comunidad (véase el anexo 4 en la web [en inglés]).

6.2.1.4. Apoyo al tratamiento

La aplicación de las recomendaciones relacionadas con el apoyo al tratamiento debe facilitar la prestación de servicios de TB centrados en la persona. Las intervenciones que favorecen la adhesión al tratamiento que se pueden ofrecer a las personas tratadas por TB pueden incluir material de apoyo (como alimentos, incentivos económicos o gastos de transporte), apoyo psicológico, métodos de seguimiento como las visitas domiciliarias o la comunicación de salud digital (como SMS, llamadas telefónicas); o monitores digitales para el control de la medicación (107).

6.2.1.3. Personal de salud

La disponibilidad de personal calificado en los diversos niveles de atención de salud es fundamental para prestar servicios de TB de gran calidad. El PNT debe planificar el fortalecimiento de la capacidad del personal para asumir responsabilidades nuevas, incluida la redistribución de tareas para funciones como el tamizaje de la TB, la investigación de contactos, los métodos no traumáticos de obtención de muestras, el uso de algoritmos de decisión sobre el tratamiento y el uso de presentaciones de medicamentos para la TB que sean adaptadas a la población infantil.

6.1. Introducción

En los países con carga alta de TB, la capacidad para tratar la TB en la población infantil y adolescente suele estar centralizada en el nivel de atención secundaria o terciaria en lugar de prestarse de manera descentralizada en la atención primaria de salud, donde por lo general acude en busca de atención este grupo de la población cuando tiene TB o ha estado expuesto a la enfermedad (5, 157). La gestión de la atención en los niveles superiores del sistema de salud a menudo es vertical y no integrada.