Manuales operativos

3.3.1. Introducción

La infección por TB (anteriormente denominada “infección latente por TB”) se define como un “estado de respuesta inmunitaria persistente a la estimulación por antígenos de M. tuberculosis sin evidencia de enfermedad por TB” (15). Se estima que el número de personas con infección por M. tuberculosis en todo el mundo asciende a 1700 millones. Además, se estima que 7,5 millones de menores de 15 años contraen la infección por TB cada año (11).

3.2.1.3. Contraindicaciones de la vacuna BCG

A pesar de su seguridad, la vacuna BCG es una vacuna atenuada elaborada con micobacterias vivas (M. bovis var. BCG). Está contraindicada en:

  • el embarazo;
  • personas con infección por el VIH que no están recibiendo TAR o que siguen TAR pero no son estables desde el punto de vista inmunitario;
  • personas con otras formas de inmunodepresión (por ejemplo, candidatos a trasplantes de órganos, personas que siguen tratamiento inmunosupresor).

2.4.4. Tamizaje de la población adolescente con infección por el VIH

Como se destaca en el recuadro 2.7, el tamizaje sistemático de la enfermedad por TB debe realizarse en la población adolescente con infección por el VIH utilizando el tamizaje de cuatro síntomas recomendado por la OMS. Quienes refieran alguno de estos cuatro síntomas (tos actual, fiebre, pérdida de peso o sudoración nocturna) pueden tener TB, y es necesario evaluarlos para detectar la TB y otras enfermedades.

2.4.2. Otras pruebas de tamizaje

En la actualidad, no existen datos adecuados para extrapolar el uso de la radiografía de tórax, el tamizaje de la TB basado en la proteína C reactiva en el punto de atención o las PDRm recomendadas por la OMS como pruebas de tamizaje de los adultos a los menores de 10 años con infección por el VIH. La radiografía de tórax puede usarse para el tamizaje de la TB en niños con infección por el VIH que son contactos estrechos de personas con TB contagiosa (véase la sección 2.3.1).

2.4. Tamizaje de la población infantil y adolescente con infección por el VIH

La población infantil con infección por el VIH corre un gran riesgo de evolucionar rápidamente hacia una enfermedad grave y de morir si se pasa por alto el diagnóstico de TB. La probabilidad de que un niño con infección por el VIH evolucione hacia la enfermedad por TB es 3,5 veces mayor que la de un niño sin infección por el VIH (29). El riesgo, aunque muy reducido, sigue siendo elevado en los niños que reciben tratamiento antirretroviral (TAR).

2.3.2. Consideraciones relativas a la puesta en práctica del tamizaje de la TB en niños que son contactos estrechos de un caso de TB

Cuando ya se ha identificado a los contactos de una persona con TB, se debe hacer el tamizaje de síntomas de TB de los contactos, una radiografía de tórax o ambos, y posteriormente una evaluación diagnóstica adecuada (15, 28).

2.3.1.4. Pruebas para detectar la infección por TB

En la población infantil, igual que en la adulta, no se deben utilizar la prueba de la tuberculina ni el ensayo de liberación de interferón γ para detectar la enfermedad por TB en la población infantil (26, 27), ya que estas pruebas no pueden distinguir la infección por TB de la enfermedad por TB ni tampoco predecir quién evolucionará hacia la enfermedad por TB. Ambas pruebas proporcionan un marcador de la infección por TB, pero pueden verse influenciadas por mecanismos no relacionados con la infección por TB y dar resultados negativos falsos o positivos falsos.