Enlaces transversales de Book para PLATAFORMA DE INTERCAMBIO DE CONOCIMIENTOS SOBRE LA TB DE LA OMS
La TB congénita es una enfermedad por TB adquirida en el útero por diseminación hematógena a través del cordón umbilical o en el momento del parto por aspiración o ingestión de secreciones cervicovaginales o líquido amniótico contaminados. La TB congénita suele aparecer en las primeras tres semanas de vida y tiene una tasa de mortalidad alta. La TB neonatal es la TB adquirida después del nacimiento por exposición a una persona con TB contagiosa (en general la madre, pero a veces otro contacto directo). A menudo es difícil distinguir entre la TB congénita y neonatal. La conducta es la misma. Los neonatos expuestos a la TB pueden ser asintomáticos o sintomáticos (6).
Los signos y síntomas de la TB neonatal suelen ser inespecíficos e incluyen letargo, fiebre, dificultad para alimentarse, peso bajo al nacer y ganancia ponderal inadecuada. Las manifestaciones clínicas también son inespecíficas e incluyen dificultad respiratoria, neumonía que no se resuelve, hepatoesplenomegalia, linfadenopatía, distensión abdominal con ascitis y un cuadro clínico de “sepsis neonatal” con TB diseminada. El diagnóstico de TB debe incluirse en el diagnóstico diferencial de la infección neonatal crónica con una respuesta escasa a la antibioticoterapia. El indicador más importante del diagnóstico de TB neonatal es un antecedente materno de enfermedad por TB o infección por el VIH. Los puntos críticos en los antecedentes maternos incluyen neumonía que no se resuelve, tratamiento anterior por TB, contacto con un caso índice de TB e inicio reciente de tratamiento por TB (6).